![]() |
|
|||
| Sobre Front Line Compilation
Una breve descripción de Front Line Compilation podría ser el de "un proyecto de arte que permite el encuentro entre el País Vasco e Irlanda del Norte". Este encuentro no es un intercambio, en el sentido de que no hay una devolución posterior. Más bien, es una apropiación, la utilización y la explotación del referente de un contexto que funciona como un espejo deformante desde aquí, desde nuestra situación descentrada en el País Vasco. Estructuralmente FLC está concebido como una temporada de eventos
artísticos que se desarrollan en un espacio de tiempo que abarca
desde el mes de marzo hasta julio del presente año en diferentes
lugares de San Sebastián. A primera vista, uno podría coger el caso irlandés como
otro coge el Islam o la situación en Oriente Próximo como
sujeto de reflexión diferencial con el ánimo de desentrañar
cierto conglomerado discursivo. Pero yendo a la raíz, la base está
en una cuestión puramente local. La admiración que desde
sectores del nacionalismo vasco se ha procesado hacia la situación
socio-política norirlandesa como paradigma de resolución
política del denominado "conflicto vasco". Admiración
acrecentada sobre todo desde el comienzo del proceso de paz norirlandés
instaurado por el Acuerdo de Viernes Santo. A la luz de la sensibilidad y simpatía que despierta todo "lo
irlandés" en determinadas capas sociales, nos pareció
interesante utilizarlo como una especie de Case Study aplicado a la producción
artística de ambos contextos. Así, lo que subyace en FLC
es este intento de trasladar ciertos tópicos asociados a lo social
y a lo político al no menos campo de "lo real" que conforma
la actividad del arte más nuevo. En el camino de este proceso de
identificación, contradicciones y puntos muertos salen al paso.
Por otra parte tenemos el ejemplo contrario en el caso vasco actual.
Una consciencia de las plusvalías que acarrea la explotación
de cierto factor local como seña de construcción identitaria.
Sin querer generalizar, este síntoma se sitúa entre un pasado
reciente amnésico con respecto a los efectos del terrorismo y el
trauma y una condición que podríamos designar como de exótica
en cuanto a la utilización de elementos locales, iconográficos
o diversas estéticas de lo social. Otro punto de inflexión está en la ruptura de las convenciones
que presuponen que los proyectos de artistas derivados de tales premisas
deban ser necesariamente políticamente activos o pertenecientes
a la tradición pseudomarxista del "arte político".
Lejos de esto, se intenta abordar la exploración de los límites
del folklore con el arte, el nacionalismo kitsch, las subculturas locales
o incluso producir actividades que negocien con el urbanismo y el retrato
social. Negociando con estos temas, nos hemos encontrado con propuestas
en los límites de lo que podemos denominar arte. Es interesante incidir en las apreciaciones semánticas del título. La banda sonora de FLC es música rock. Quizás alguna corriente de punk-rock de cualquier zona regional, incluso local o rural. Front Line Compilation es el título de un álbum recopilatorio de la banda liderada por Fermín Muguruza Negugorriak. Una canción de este grupo a principios de los 80 decía: Es el Rock de la Línea del Frente que se note que está presente. Durante el periodo de FLC y para nuestra sorpresa, hemos tenido noticia
de la puesta en marcha de al menos dos semanas irlandesas (culturales
y de ocio) que diferentes organizaciones de marcada ideología política
han desarrollado en San Sebastián. Al entrar en contacto y al coincidir
con ellos, nuestras intenciones se revelaban en parte como provenientes
de un campo desconocido para ellos: el arte. Por último, FLC intenta negociar y utilizar diferentes instituciones culturales de la ciudad (a menudo dirigidas por rivales políticos) ampliando y redefiniendo la propia noción del espacio público local. D.A.E. negocia en medio de estas relaciones interinstitucionales. San Sebastián, 6 de Junio del 2002 Publicado en El Temps dArt nº 2, Barcelona 2002
|