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| No Sólo una Canción de Boney M - "Belfast Exposed", fotografías de una ciudad fracturada.
¿Qué es "Front Line Compilation"? Esta "compilación de la línea del frente" de título con regusto del 77 es un "programa de eventos que permite el encuentro entre Irlanda del Norte y Euskal Herria". Así, a lo largo de la primavera y verano tendrán lugar en Donostia una serie de eventos, desde exposiciones de pósters políticos de Irlanda del Norte, pasando por proyecciones de cine y vídeo documental, hasta proyectos específicos. Presentada por DAE, esta compilación propone "explorar conceptos como identidad nacional, subculturas juveniles, territorialidad y memoria colectiva". Hasta el próximo día 16 se presenta en la casa de cultura de Egia "Belfast Exposed", la muestra fotográfica que inaugura este programa. Para entender mejor "Front Line Compilation" no estaría de más explicar antes un par de cosas, por muy evidentes que éstas pudieran parecer. Una. Antaño, cuando el proyecto de la modernidad aún estaba vigente, todavía se pensaba en el arte como motor de transformación socio-política. Hoy, ya nadie habla de utopías. Así y todo, no se debería dudar de la capacidad del arte para reflexionar sobre la realidad que le rodea. Sobre todo ahora, cuando a nadie le inquieta su posible potencial revulsivo. Dos. El pánico a una de las consecuencias más inquietantes de la globalización, la uniformidad embotadora (aquélla que terminará haciendo indistinguible un paisaje urbano castellano de una paisaje urbano siberiano), ha provocado la reciente revalorización de lo que se conoce como lo "local". Así, FLC ha de entenderse como un proyecto que estudia dos contextos "locales", el vasco y el norirlandés, con una realidad socio-política concreta y compleja. Así dicho pudiera parecer que FLC fuera una especie de encuentro amistoso entre las selecciones vasca y norirlandesa, con el peligro añadido de caer en la tentación fetichista de los paralelismos del estilo "en Irlanda del Norte y Euskal Herria hay conflictos socio-políticos, ergo las dos son iguales". Sin embargo, y a pesar del carácter amistoso del proyecto, su estructura no es simétrica. Aquí, el equipo que juega fuera de casa viene con más jugadores. En FLC la parte norirlandesa tiene una mayor presencia y se utiliza como "caso comparativo", "no sólo como referente sino también como espejo deformante en este proceso de identificación". Esta asimetría queda bien clara en "Belfast Exposed", la muestra fotográfica con la que Donostiako Arte Ekinbideak inaugura esta temporada. De entre los proyectos específicamente artísticos y los que tienen forma de material de archivo cultural que conviven en FLC, "Belfast Exposed" correspondería a este segundo grupo de proyectos documentales. "Belfast Exposed" es el nombre de una asociación fotográfica al servicio de la comunidad establecida en 1983. Esta organización cuenta con un archivo fotográfico, formado por imágenes de fotógrafos tanto amateurs como profesionales, que documenta la vida cotidiana de Belfast en las últimas tres décadas. Así, "Belfast Exposed" contribuye a disuadirnos de la tentación del paralelismo. Porque, por un lado, el afán documental tan característico de las áreas de influencia anglosajona es un concepto que aquí resulta bastante lejano. Y porque, por otro, estamos ante un proyecto de community arts, o "arte para todos", residual del modelo de Estado de Bienestar, desconocido aquí, y considerado en general como proyecto fracasado. Y a pesar de todo esto, el visitante sale de la casa de cultura de Egia impresionado por las imágenes allí vistas. Porque lo prosaico y distanciado del afán archivístico y lo aburrido e inane del espíritu del community arts chocan con el día a día de Belfast, una realidad fracturada en dos bandos, donde los barrios protestantes y católicos aparecen separados por las eufemísticas peacelines (líneas de paz) o muros divisorios y donde la presencia militar es constante. Así, el antagonismo dialéctico de la ciudad resulta fotogénico
y hasta glamouroso. Porque, para qué vamos a negarlo, vistos desde
fuera todos los conflictos lo son: imágenes de escarmiento de paramilitares
a jóvenes protestantes en los que éstos aparecen convertidos
en esculturas humanas, atados a postes y cubiertos de pintura blanca;
grupos armados posando encapuchados y vestidos con sus uniformes de gala
para la cámara; el pathos de la despedida de los funerales... Un
voyeurismo que Phil Collins, participante en "International Language",
el proyecto de intervenciones urbanas que en 2001 tuvo lugar en Belfast
y que aparece recogido en vídeo en Egia, pone en evidencia en "Vacaciones
en la desgracia ajena", donde las fotos de casas destrozadas impresas
en camisetas a la venta aparecen al ritmo del "Belfast" de Boney
M. |